domingo, 8 de noviembre de 2015

Su temperatura...

Estamos en un momento del año en que hay horas del día que hace más calor y otras que hace más frío, incluso varía la temperatura de un día a otro. Nosotros nos estamos moviendo, tenemos trabajo, salimos y entramos pero ella está quieta y parada. ¿Tendrá frío? ¿Tendrá calor?

Como con los bebés, cuando llegamos a estas etapas tan avanzadas del Alzheimer es muy complicado saber qué siente el paciente porque casi no se comunica. En su caso, le preguntamos si tiene frío o si tiene calor pero su respuesta no es clara y varía en cuestión de segundos así que nos basamos en nuestra temperatura y en su tacto.

Hay veces que le tocamos las manos o las piernas y las tiene fría, así que la abrigamos más. Otras veces notamos que está sudando y la destapamos un poco. Sin embargo, cada uno tenemos nuestra perspectiva y a ella creo que a veces la volvemos loca. Su cuidadora se está moviendo todo el día, así que llega con calor y piensa "¡uy! ¡qué tapada está!" y le quita algo. Luego llego yo que soy una friolera, la veo destapada y la tapo... llega alguna visita a verla y dice "¡qué tapada la tenéis no hace frío para eso!" y vuelta atrás.

Al final se convierte en una especie de "juego" dependiendo de quien está en frente. ¿Cómo podemos mantenerla con una buena temperatura sin fijarnos en el frío o el calor que tienen los demás?

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